{"id":45343,"date":"2018-09-25T14:49:42","date_gmt":"2018-09-25T18:49:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.presbyterianfoundation.org\/?p=45343"},"modified":"2023-11-30T14:53:10","modified_gmt":"2023-11-30T19:53:10","slug":"between-scarcity-and-abundance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/resources\/news\/between-scarcity-and-abundance\/","title":{"rendered":"Entre la escasez y la abundancia"},"content":{"rendered":"<p><em>Nota del editor: <\/em><em>Rev. Larissa Kwong Abazia<\/em><em> fue el l\u00edder del Culto de Apertura en <\/em><a href=\"http:\/\/www.stewardshipkaleidoscope.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Caleidoscopio de la administraci\u00f3n<\/em><\/a><em> 2018 en San Luis. Ella predic\u00f3 el serm\u00f3n a continuaci\u00f3n durante el culto sobre G\u00e9nesis 47:13-26. El serm\u00f3n a continuaci\u00f3n es su material original y s\u00f3lo debe ser utilizado o reimpreso con atribuci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p>De la desesperaci\u00f3n nace la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos sabemos que no es as\u00ed como se supone que tiene que ser... este cap\u00edtulo oculto de la historia de nuestro h\u00e9roe, Jos\u00e9, cuando sale del pozo para servir al Fara\u00f3n. Es una historia de pobreza a riqueza y de riqueza a salvaci\u00f3n cuando se re\u00fane con su familia y, sin rencores, los coloca en la mejor tierra dentro de las fronteras egipcias para que puedan ser un activo para su jefe real y escapar de la hambruna en su propia tierra.<\/p>\n<p>\u00bfPero este cap\u00edtulo? Este cap\u00edtulo es problem\u00e1tico. Y probablemente lo es a\u00fan m\u00e1s porque nunca hablamos de \u00e9l, nunca lo leemos en nuestras iglesias. Puede que la mayor\u00eda de nosotros ni siquiera sepamos que existe.<\/p>\n<p>Lo \u00faltimo que o\u00edmos es que Jos\u00e9 encabez\u00f3 una colecta estrat\u00e9gica durante los siete a\u00f1os de abundancia para un momento como \u00e9ste y, sin embargo. <em>cargos<\/em> al pueblo por sus propias cosechas abastecidas. Y las masas, desesperadas por tener algo en el est\u00f3mago, le pagan. El dinero va directamente a las arcas del fara\u00f3n, que se abastece de grano, y nos damos cuenta de que puede que no fuera en absoluto por el bien del pueblo.<\/p>\n<p>Es muy posible que Jos\u00e9 tuviera la estrategia de quedarse con el dinero de los egipcios, pero no con su ganado, porque al a\u00f1o siguiente el pueblo vuelve con historias de hambre y lucha de nuevo. Ante la exigencia de alimentarse a s\u00ed mismos y a sus animales, proclaman que no tienen dinero, pero que sus bestias ser\u00edan una garant\u00eda sana. Parece una transacci\u00f3n natural, pues Jos\u00e9 toma todos y cada uno de los caballos, reba\u00f1os, manadas y asnos; casi todas las posesiones terrenales para que puedan comer s\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s. No es de extra\u00f1ar que la gente tenga que volver al tercer a\u00f1o, desesperadamente luchando, diciendo: \"No podemos ocultar a mi se\u00f1or que todo nuestro dinero se ha gastado; y los reba\u00f1os de ganado son de mi se\u00f1or. A los ojos de mi se\u00f1or no queda m\u00e1s que nuestros cuerpos y nuestras tierras. \u00bfDebemos morir ante sus ojos, nosotros y nuestras tierras? C\u00f3mpranos a nosotros y a nuestra tierra a cambio de comida. Nosotros y nuestra tierra nos convertiremos en esclavos del fara\u00f3n; s\u00f3lo danos semilla, para que vivamos y no muramos, y para que la tierra no quede desolada.\" (G\u00e9nesis 47: 18b-19)<\/p>\n<p>Estas acciones y palabras no son propias de quienes viven bajo un l\u00edder reflexivo y compasivo. Imagino que el anhelo de seguridad del Fara\u00f3n motiva el propio deseo de Jos\u00e9 de permanecer en una tierra que no es la suya. Ambos hombres anhelan el poder y la autoridad, aunque quiz\u00e1 motivados por razones diferentes. Pero el resultado final es el cautiverio de toda una naci\u00f3n y de su tierra, mientras los ricos siguen enriqueci\u00e9ndose y consolidando su reinado.<\/p>\n<p>Esta es una historia de gente empujada a la pobreza y al hambre a la sombra de los almacenes de grano que proclaman el poder del Fara\u00f3n. Son las palabras de gente a la que no le queda m\u00e1s remedio que vender su propio cuerpo para poder vivir un d\u00eda m\u00e1s... y Jos\u00e9 es el l\u00edder pol\u00edtico que acepta la propuesta sin rechistar.<\/p>\n<p>Lo que me resulta tan convincente a lo largo de esta narraci\u00f3n es el arraigo de los egipcios en la comunidad y la Creaci\u00f3n en medio de su desesperaci\u00f3n. Aunque est\u00e1n dispuestos a vender sus cuerpos, reconocen el despilfarro que supondr\u00eda que ellos y su tierra perecieran. Su petici\u00f3n procede de un lugar de esperanza en el futuro, <em>cualquier futuro,<\/em> a pesar de las miserables perspectivas si Jos\u00e9 la rechaza... pero su oferta era algo que \u00e9l no pod\u00eda rechazar. Cuentan con el deseo de productividad del fara\u00f3n y, por tanto, de Jos\u00e9. Sin los egipcios, nadie labrar\u00eda la tierra ni cosechar\u00eda los cultivos. No habr\u00eda trabajadores, lo que significa que no habr\u00eda ingresos, ni dominio pol\u00edtico continuado. Es una propuesta que ninguna de las partes puede rechazar, pero s\u00f3lo una gana en \u00faltima instancia.<\/p>\n<p>Aunque es muy posible que este sea el comienzo de la lucha entre la escasez y la abundancia en la tradici\u00f3n b\u00edblica, se trata de una historia sin edad que conecta con nosotros hoy en d\u00eda. (Brueggemann, <a href=\"https:\/\/www.religion-online.org\/article\/the-liturgy-of-abundance-the-myth-of-scarcity\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Liturgia de la abundancia, mito de la escasez: Consumismo y vida religiosa<\/a>.) Es, quiz\u00e1s, el tema m\u00e1s abordado en los sermones y oraciones de nuestras congregaciones. El consumismo que choca y el mensaje interminable de seguridad y poder unido a una vida de fe que apoya cualquier cosa menos lo tangible. Nos enorgullecemos del fundamento teol\u00f3gico de que nuestras iglesias est\u00e1n destinadas a ser comunidades de exploraci\u00f3n y discernimiento.<\/p>\n<p>\"Estar en el mundo, pero no ser de \u00e9l\", decimos.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando se trata de <a href=\"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/resources\/newsletters\/category\/stewardship-ministry-news\/\">administraci\u00f3n<\/a> Muchas de nuestras reuniones se centran en lo que no tenemos: la asistencia es baja, los edificios tienen problemas continuos, los inquilinos desgastan y deterioran los edificios. <em>nuestra<\/em> Tenemos que hacer frente a la larga lista de otros beneficiarios que tiran de las carteras de la gente (la \"competencia\"), y la Iglesia en su conjunto ha perdido su lugar en conversaciones m\u00e1s amplias. Nos hemos convertido en una ocurrencia tard\u00eda en una larga lista de tareas pendientes y frases hechas: una exploraci\u00f3n menos atractiva de la imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica mientras los activistas se sit\u00faan en primera l\u00ednea y nosotros discutimos y debatimos dentro de nuestros muros sagrados.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6037 alignleft\" src=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/DSC_1232-200x300.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" srcset=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/DSC_1232-200x300.jpg 200w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/DSC_1232-768x1152.jpg 768w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/DSC_1232-683x1024.jpg 683w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/DSC_1232.jpg 800w\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"300\" \/>Mientras que 11 meses al a\u00f1o queremos profundizar en el camino de fe de las personas y en la exploraci\u00f3n del discipulado (\u00a1al menos espero que eso sea lo que queremos hacer!), muchos de nosotros pasamos a una temporada de mayordom\u00eda en la que volvemos a las costumbres del mundo. Medimos el n\u00famero de programas\/miembros\/asistentes\/crecimiento, intentamos contar una historia convincente y vender a la gente el dinero que necesitamos para mantenernos a flote. Trabajamos para convencerles de que realmente somos una buena inversi\u00f3n que merece la pena. Luego celebramos el \u00faltimo domingo de corresponsabilidad, recogemos las promesas, volvemos a comprometer a nuestra congregaci\u00f3n con la obra y seguimos adelante hasta el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Hemos ca\u00eddo en la trampa de dentro y fuera: lo que ocurre dentro de nuestros muros y lo que est\u00e1 fuera de ellos. Sin embargo, si algo aprendemos de Jos\u00e9 es que las l\u00edneas son mucho m\u00e1s borrosas que eso. Las presiones de este mundo son, de hecho, las presiones y ansiedades de nuestra propia fe. La mayor\u00eda de las veces, es f\u00e1cil caer en la trampa de que nuestra fe no nos proporciona suficientes herramientas para poder sortear las traicioneras presiones del mundo. Puede que queramos estar en este mundo y no cautivados por \u00e9l, pero las 167 horas de la semana fuera del culto nos apremian. Si fu\u00e9ramos sinceros con nosotros mismos, entrar\u00edamos en nuestros espacios de culto llevando encima el desorden del mundo.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n del pastor fue c\u00e1lida y acogedora: \"Amigos, todo est\u00e1 preparado en la Mesa. Venid a partir un trozo de pan tan grande como la gracia y el amor que cre\u00e9is que Dios os concede... \u00a1no s\u00f3lo una peque\u00f1a miga! Venid a celebrar esta fiesta ofrecida por nuestro Salvador, Jesucristo\".<\/p>\n<p>Mientras sonaba la m\u00fasica de fondo, la congregaci\u00f3n reunida formaba dos filas mientras caminaba por el pasillo hacia el pan y el c\u00e1liz. Mi hijo de siete a\u00f1os estaba delante de m\u00ed, preocupado por lo que ten\u00eda que hacer. Justo antes de acercarse al pastor y al anciano que serv\u00edan delante, dio un paso atr\u00e1s y tens\u00f3 todo su cuerpo. Se volvi\u00f3 hacia m\u00ed y me dijo: \"No s\u00e9 qu\u00e9 hacer\". Mov\u00eda la cabeza de un lado a otro, con una expresi\u00f3n de gran preocupaci\u00f3n en el rostro.<\/p>\n<p>Mi hijo la mir\u00f3 a los ojos, extendi\u00f3 de nuevo la mano y tir\u00f3 con un poco m\u00e1s de fuerza de la crujiente hogaza de pan. Sonriendo, mir\u00f3 el pan y luego al p\u00e1rroco antes de deslizarse para mojarlo en el c\u00e1liz que le esperaba. Meti\u00e9ndose en la boca el pan empapado en zumo, Jonathan regres\u00f3 orgulloso a los bancos con una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p>Tenemos que preocuparnos de ser Jos\u00e9 en la historia, un l\u00edder fiel que se extravi\u00f3 cuando las presiones de sobrevivir en una tierra se apoderaron de la gu\u00eda de su comunidad de fe. Nos vendr\u00eda bien aprender de \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero, para ser sincero, lo que m\u00e1s me interesa saber de la narraci\u00f3n de esta noche son los sacerdotes. De estos l\u00edderes religiosos exentos de impuestos (\u00bfles suena familiar, amigos?), que guardan su dinero y sus tierras bajo la mirada voluntaria del Fara\u00f3n y sus dirigentes pol\u00edticos, no aprendemos absolutamente nada en el texto escrito. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 quiero saber de ellos: Porque lo que sea que estuvieran haciendo durante esta hambruna opresiva no debe haber sido suficiente porque el pueblo egipcio viene a\u00f1o tras a\u00f1o a salvarse de la inanici\u00f3n.<\/p>\n<p>Hicieran lo que hicieran mientras el pueblo languidec\u00eda a su alrededor, no estaban aconsejando a los l\u00edderes pol\u00edticos sobre los imperativos morales y de fe de este tiempo y lugar concretos. Porque si lo estuvieran haciendo, tal vez Jos\u00e9 habr\u00eda dado un paso atr\u00e1s o el fara\u00f3n habr\u00eda aflojado un poco su ansiedad por ceder a la presi\u00f3n de los l\u00edderes religiosos que le rodeaban.<\/p>\n<p>Hicieran lo que hicieran, o dejaran de hacer, el fara\u00f3n los manten\u00eda a su favor porque necesitaba a alguien que lo bendijera. Y mi conjetura es que navegaban mucho m\u00e1s cerca del l\u00edder pol\u00edtico para salvarse a s\u00ed mismos que para desafiar la esclavitud opresiva de la comunidad que los rodeaba. \u00bfC\u00f3mo lo s\u00e9? Porque el comienzo del \u00c9xodo nos recuerda que su esclavitud se extendi\u00f3 por generaciones m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Jos\u00e9... tanto que el Fara\u00f3n gobernante no recuerda el favor hacia este hombre hebreo en su historia m\u00e1s amplia.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6034 alignright\" src=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/bread-300x200.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" srcset=\"https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/bread-300x200.jpg 300w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/bread-768x512.jpg 768w, https:\/\/presbyterianfoundation.flywheelsites.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/bread-1024x683.jpg 1024w\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/p>\n<p>Si quieres saber d\u00f3nde comienza la parte de la mayordom\u00eda de este serm\u00f3n, la parte sobre el dinero, entonces estoy aqu\u00ed para decirte que comienza con el discipulado. Comienza con abrazar el ministerio de la iglesia de caminar junto a las personas mientras disciernen su propio llamado y descubren qui\u00e9nes fueron creados para ser. Es un pastor que se inclina para mirar a un ni\u00f1o de siete a\u00f1os a los ojos e invitarle a sentarse a la Mesa que Cristo ha preparado s\u00f3lo para \u00e9l. Es cuando le dice que coja m\u00e1s porque se lo merece y, aunque tenga dudas, alarga la mano para arrancar un trozo de pan m\u00e1s grande porque la invitaci\u00f3n es demasiado maravillosa para rechazarla. Y entonces ese mismo ni\u00f1o de siete a\u00f1os salta por el pasillo desde la Mesa, transformado por un momento abundante de gracia y amor que nunca imagin\u00f3 cuando vino a rega\u00f1adientes a la iglesia ese d\u00eda.<\/p>\n<p>Es cuando ese ni\u00f1o de siete a\u00f1os dice por encima del tintineo del \u00f3rgano que marca el himno final de ese domingo: \"Ese pan estaba taaaan bueno. Quiero m\u00e1s\".<\/p>\n<p>Si nuestras comunidades de fe no saben qui\u00e9nes somos y qui\u00e9nes debemos ser como seguidores de Cristo, entonces hemos fracasado. Hemos permitido que nuestras iglesias se \"adapten\" a nuestra cultura para que \"encajemos en ella sin pensar\", como dice el pasaje de Romanos.<\/p>\n<p>A lo largo de esta conferencia, hablaremos de estrategias y enfoques para transformar la mayordom\u00eda en nuestras iglesias. Conf\u00edo en que nos iremos con nuevas habilidades en nuestras cajas de herramientas para mejorar el potencial de recaudaci\u00f3n de fondos en nuestros contextos. Todos saldremos sabiendo m\u00e1s que cuando vinimos.<\/p>\n<p>Pero si no se nos escucha por encima del estruendo de las innumerables otras fuentes que buscan las donaciones de nuestros miembros, si nos lamentamos por la disminuci\u00f3n del n\u00famero de personas en nuestros bancos mientras evitamos la realidad de que muchas personas est\u00e1n encontrando m\u00e1s lugares de discernimiento fuera de nuestros espacios sagrados en lugar de dentro de ellos, si nuestra historia es s\u00f3lo una de muchas y carece de una visi\u00f3n prof\u00e9tica para un mundo transformado...<em>eso es cosa nuestra, no de ellos<\/em>.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, en estos pr\u00f3ximos d\u00edas en los que tienen el privilegio de realizar este trabajo, centr\u00e9monos en los anhelos de nuestras iglesias y congregaciones de responder al quebrantamiento del mundo que las rodea. S\u00f3lo entonces podremos ilustrar la abundancia de una Mesa sencilla puesta con pan y vino; una comida final del Salvador que nos proporciona todo el alimento que necesitamos para el camino que tenemos por delante.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editor\u2019s note: Rev. Larissa Kwong Abazia was the Opening Worship leader at Stewardship Kaleidoscope 2018 in St. Louis. She preached the sermon below during worship on Genesis 47:13-26. The sermon [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":45344,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[117],"tags":[],"class_list":["post-45343","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45343"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45346,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45343\/revisions\/45346"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/presbyterianfoundation.louderstaging.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}